DEJÉMONOS DE PENDEJADAS
César Musalem Jop
Mexico-Tenochtitlan, (sin acento ambos) caerá en 1521, ante los invasores y conquistadores provenientes de la península ibérica. Estos (debo admitirlo como en cualquier guerra de conquista) asesinarán a familias enteras, violarán mujeres, y hasta hombres si lo desean, despojarán al romper el orden de la propiedad a los anteriores dueños y los someterán a la esclavitud o al vasallaje.
De ahí nació un nuevo orden, en el cual los peninsulares por ser oriundos del país conquistador, estaban sobre los españoles nacidos en el Virreynato de la Nueva España, y éstos a la vez sobre los mestizos y éstos sobre otros diez o doce estamentos sociales más entre los cuales estaban los indios, los mulatos, los lobos y otras denominaciones.
La población indígena fue casi exterminada. Autores independientes de aquellos siglos hablan de genocidios sobre las diversas naciones dispersas en esta parte de América. Los aniquilados por el hombre, la peste. la viruela, la degradación moral, y la serbidumbre fueron millones. Los indígenas que se salvaron acudieron a ocultarse entre los montes y las serranías, o se escondieron en lo más profundo de las selvas y manglares, de los cuales en este año 2010 prosiguen su vida mísera y carente de oportunidades.
En 1821 obtuvimos la Independencia Política de España. A partir de ahí y hasta 1866 México como país no tuvo paz social. Llega Porfirio Díaz al poder que dimana de la presidencia de la república, y se queda treinta años, aunque dá cuatro de mando alterno a su compadre el manco González, el cual por cierto autorizará la entrada a México de italianos de Segusino, (asentados ahora en Francisco Javier Mina, conocido como Chipilo, San Gregorio Atzompa, Puebla).
La paz del porfiriato se asentó sobre el despojo de tierras a los pobres, el analfabetismo nacional era del noventa y dos por ciento; la salud pública no existía, la tifoidea, la viruela, el paludismo, las enfermedades infantiles aniquilaban por cientos de miles a nuestros compatriotas. Si hoy a principios del siglo XXI, México gasta cinco mil millones de dólares anuales en antidiarreícos y antigripales, imaginémonos las mortandades sobre un pueblo ignorante, sometido y que había perdido entre su cultura, sus conocimientos médicos herbolarios. Antes de 1910 la economía nacional descansaba en manos extranjeras y como no teníamos una planta productiva, la ropa, los helados, los libros, los alimentos, venían del extranjero y eran comercializados por ellos.
La Revolución Mexicana derrota a los ejércitos del Porfirismo, y aunque no pudo consolidar en forma inmediata sus objetivos centrales, logró con algunas acciones volver a un movimiento armado nacido del pueblo, en un cuerpo de instituciones vigorosas vigentes y que se usan diariamente.
La Revolución hace la reforma agraria, reparte la tierra y tenemos gracias a ello un siglo casi de paz social, toda vez que los míseros fueron vueltos ejidatarios. Millones de niños y jóvenes van a la escuela laica y gratuita de todos los niveles; las iglesias tienen sus centros de reunión; el capitalismo avanza aunque dependemos para ello de la salud económica de los gringos; carreteras y autopistas, puertos y aeropuertos, dan consistencia al sistema nacional de abasto y comercio.
Esto se hizo bajo la égida con el priísmo. El es autor del centralismo, del verticalismo, y creador ante la historia de un modelo para el desarrollo que al ser abandonado desde hace veinte años y adoptar los mecanismos financieros, económicos y gubernativos, dictados por el capitalismo occidental, representado por Estados Unidos, ha sumido en la miseria a setenta millones de mexicanos.
El PRI fué fuerte cuando era la Historia de México, cuando pensaba y actuaba en favor de los marginados, de los carentes de oportunidades, hoy no poseé un programa que se adapte a la nueva realidad nacional donde es necesario asimilar la existencia de las clases medias. Estas, debido a que desconocen la Historia Patria, ignoran la cultura del esfuerzo, la resistencia ante la adversidad nacida del carácter personal, familiar y grupal, pues recibieron desde sus orígenes la educación gratuita, la salud preventiva eficaz y un mundo de oportunidades que permitió a los hijos de campesinos y obreros ascender en la escala social.
Si el PRI recuperara su conciencia histórica para el 2012 y se vuelve a comprometer con los marginados, los míseros, los sin oportunidad, las clases medias populares, los estudiantes, los intelectuales, y los capitalistas nacionalistas y patriotas, seguirá siendo opción electoral y de gobierno.
Si no lo hace así, tiene obligación de ser el gozne de la puerta de la historia, por donde deben entrar los comprometidos con la sociedad nacional actual. Y en esta tienen acceso al poder federal, al de los estados republicanos y al de todos los ayuntamientos mediante elecciones, los nacionales agrupados en partidos políticos que no tengan castrados por sentencia judicial sus derechos políticos.
Mientras esto acontece en nuestra Patria, aquí en la Matria que dio origen a la Revolución Mexicana, la “efebrocracia” no encuentra senderos para realizar tareas que conjuguen sus ambiciones personales, sus intereses económicos y su futuro, desconociendo o fingiendo desconocer como son las relaciones intra-partido.
Recordémosle a estos jóvenes encantadores que a Jiménez Morales le hubiera sucedido Murad Macluf; a Piña Olaya el inte-gérrimo Marco Antonio Rojas Flores; a Bartlett, José Luis Flores; a Melquíades Morales, otra vez Marco Antonio; y a Mario Marín Torres: Javier López Zavala.
¿El por qué de esto? Por carecer todos y cada uno de los partidos políticos mexicanos (supuestamente entes de interés público) de ejercicio democrático.
Si el lector se pasara de listo recuérdole que el favorito de Lenín era Trosky, no Stalin; si Hitler hubiese consolidado su Reichstag de mil años después de él habría gobernado Goebels; Adolfo Ruíz Cortines sucede a Miguel Alemán porque este así lo dispuso, y agrego dos ejemplos fresquecitos:
1.- Fox intentó que Creel le sucediese y no Calderón.
2.- Calderón impuso en la ante-pasada elección federal, “personalmente”, a ciento veinte candidatos con los resultados vistos, pasándose por el arco del triunfo a su Partido.
Igual comportamiento guarda la jerarquía eclesiástica (ruégole no fingir ignorancia ante hechos consumados); las cúpulas empresariales, las deportivas y las de espectáculos, sin olvidarnos de los cuerpos administrativos de los poderes ejecutivos, legislativos, judiciales, el ejército, la marina y la fuerza aérea mexicana. (Ahí donde un mexicano obtiene un cargo lo vuelve su patrimonio y lo distribuye “entre su gente”).
Admitiendo esto la campaña Zavalista estaba mas que ganada. Sólamente un treinta y pico de poblanos concurre a las urnas. Con un programa de “ofertas sociales” pudimos haber desprendido del setenta por ciento de abstención, un veinte-treinta de adhesiones que sumadas a las “duras” hubiéramos logrado el triunfo electoral. En fín “the past is past”.
El nuevo Comité Directivo Estatal designará sin ejercicio democrático interno a los candidatos al Congreso General; destruyendo para siempre las carreras políticas-partidarias y de política social de extraordinarios valores locales con pretensiones nacionales. Que siempre fue así. Indiscutiblemente; pero los votantes no lo verán bien, ni mucho menos los simpatizantes sin partido que son actualmente los que votan y los que nos derrotaron.
Si así fuera, y no son convocados “los inquietos”, las redes sociales deturparán la imagen de quien sea en no más de cinco meses destruyéndonos desde ahora para el 2012. ¿Qué hacer?: Convocarlos y negociar desde este momento las candidaturas de los distritos electorales federales, asignándoles como lo hizo Piña Olaya (con dos años de anticipación) sus distritos dejando las nominaciones senatoriales a las grandes decisiones nacionales.
Este escenario necesita para realizarse.
R.1.- El diagnóstico de los sucesos electorales de todos y cada uno de los municipios y distritos electorales.
R.2.- La clasificación metodológica de las causas de los éxitos y de los fracasos.
R.3.- Crear los programas e ingeniería de organización social partidaria tendientes a sostener con excelentes gobiernos las plazas ganadas y recuperar las perdidas.
R.4.- Desterrar la idea pueblerina, aldeana y ranchera de hacer oposición por postura y crear con los consejos políticos municipales y el estatal un discurso (de discurrire–pensare) donde la base sea el progreso de la poblanidad mediante el aniquilamiento de la corrupción y la patrimonialización del poder.
Pero..... Hacer esto obligaría a incorporar la inteligencia ajena a la propia, y esa actitud Juarista, Republicana, de humildad ante lo obvio no es aplicable en nuestro parroquial Ser. cesarmusalem@puebla.com 8/IX/2010
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