martes, 8 de marzo de 2011

¿Y LOS HOMBRES?

Por: Rocio Garcia Olmedo
En muchas ocasiones hemos escuchado,  algunas veces en broma y otras en serio,  porqué hay un día de la mujer  y ¿cuándo se va a declarar un día del hombre?
Y la pregunta sería  para qué un día de los hombres,  si los 364 días restantes de cada año, los ocupan  -no todos por fortuna-  para, consciente o inconscientemente actuar como “verdaderos” machos.
De ahí que si estas fechas  sirven para reflexionar en torno a las condiciones prevalecientes, tal vez  debamos conjuntamente empezar a reflexionar algunos minutos de cada uno de esos días para intentar  reconsiderar su condición de varones, con lo cual podríamos empezar a construir nuevas formas de convivencia.
Bien se ha comentado que “los siguientes pasos en la liberación de las mujeres, suponen una transformación de los hombres, tan liberadoras o más que la de ellas”
De ahí la necesidad de recomponer el tejido social en el que se encuentra inmerso las relaciones masculinas-femeninas.
No es sencillo para los hombres enfrentarlo;  sin embargo una buena forma de empezar es por reconocer que deben dejar de ser cómplices de machismo  y deben atreverse a romper el modelo tradicional de masculinidad que culturalmente se les ha impuesto*.
Porque resulta desolador por ejemplo, revisar las cifras de la cantidad de mujeres que son víctimas de la violencia de los hombres cercanos a su entorno, llámense esposos, parejas, novios, compañeros, jefes, etc.
Salir de ese círculo vicioso,  necesariamente somete a los hombres  a un “auténtico rediseño de su propia humanidad” que permita salir de esa red de doble moral y complicidades a que se ven sujetos, para que, en lugar de seguir construyendo mecanismos de defensa, podamos construir,  hombres y mujeres juntos nuevos comportamientos sociales y códigos de respeto y de solidaridad.
Las mujeres y muchos hombres hemos luchado codo con codo para acabar con esas prácticas culturales, pensando y reflexionando en nuestras realidades y explicaciones, ejemplo de ello lo son  muchos grupos de hombres que han empezado a reunirse  para reflexionar y compartir sus emociones y experiencias como hombres. Ejemplos muchos: EME-Masculinidades y Equidad de Género, Hombres por la Igualdad, Red de Masculinidad Centroamericana, Hombres Mirando-nos, Revista La Manzana masculinidades; Observatorio de violencia social y género de la ciudad de Puebla (UIA Puebla), Red Iberoamericana de Masculinidades;  entre otros.
En los cuales se atreven a reflexionar acerca de  no seguir evadiéndose de su responsabilidad en salud sexual y reproductiva.
A que con su actuar sin duda pueden abonar a eliminar todas las formas de discriminación y violencia hacia las mujeres y  buscar alternativas para una convivencia sana y equitativa.
A erradicar de una buena vez,  la práctica de que la igualdad de género,  en el mundo masculino, es solo un discurso.
A que las mujeres no somos las únicas responsables del espacio de lo doméstico, o de la educación y salud de los hijos e hijas y de la violencia.
Y se preguntan: 
¿Qué pasaría si su participación como hombres al interior de las familias fuera con afecto, igualdad y equidad?  ¿Qué valores estarían enseñando y fomentando a sus hijos e hijas sobre el compromiso y la participación en el hogar?
¿Qué pasaría si como hombres dejaran de ejercer la violencia y usaran el diálogo para resolver conflictos?  ¿Qué pasaría si a las hijas les enseñaran que como mujeres merecen respeto; que nadie tiene derecho a lastimarlas ni humillarlas; que son personas valiosas y capaces para realizar  muchas tareas?
¿Qué pasaría si dejaran de acosar a las mujeres en las calles, en el trabajo y en los hogares?*
Por supuesto no es fácil enfrentarse a estas nuevas realidades, sin embargo, es un buen momento para que los hombres se sumen al esfuerzo de vida de las mujeres y juntos avancemos.
El asunto es apoyar, aunque sea un poquito para empezar.
*Conferencia  Internacional sobre Población  Desarrollo (CIPD)
  Programa de Acción de la CIPD   Cuarta Conferencia Internacional de la Mujer (1995)

viernes, 4 de marzo de 2011

DESDE LAS GALIAS

TEXMELUCAN: ¿PARAÍSO O INFIERNO?.
César Musalem Jop.

                               1.- Si usted es creyente  de cualquier iglesia debe estar de acuerdo conmigo en que la región de Texmelucan fue creado como un paraíso, donde los bosques, el agua de gran calidad, el aire benéfico y delicioso y la tierra es capaz de ser el granero de cinco o seis estados de la República.

                               1.1.- Si usted desdice de la creación divina, entonces su capacidad de raciocinio admitirá lo anterior, toda vez que sin ser dogma o axioma, la región de Texmelucan, ha sido dotada de los dones enunciados anteriormente.

                               1.2- No es villa ni ciudad, ni menos cabecera municipal.  Es la madre nuclear de todo un territorio paradisíaco ahora asediado por la ignorancia ecológica de sus habitantes.   (Por esta opinión pido perdón a sus cronistas–historiadores).

                               1.3.- Por ahí se entra hacia la capital angelopolitana, levítica y querúbica Puebla, cuidada durante siglos  por el arcángel San Miguel (ahora pasado de moda).

                                2.- Población asentada exitosamente viviendo de los dones de la naturaleza, todavía hace 40 años recibía con fría cortesía a los visitantes.     A medida que pasa el tiempo la mayoría poblacional fue perdiendo su nuclear identidad y con ello se entregó dizque a una modernidad impuesta por el gobierno federal donde la “moda de la industrialización” asiéntase sobre el “polvo de oro de la tierra”, impidiendo que algún día la región fuese un granero excepcional.

                               2.1.- En lugar de convivir con, por, y para la naturaleza, el ser humano (ahí radicado desde hace miles de años), ha destrozado ese paraíso  hasta convertirlo en lo que es actualmente:

                               Un infierno donde los gases envenenadores combinados  con elementos cancerígenos agreden a la salud de propietarios y no propietarios de las fábricas, talleres y negocios  y a las familias de todo el vecindario.

                               2.2.- Es un sitio, donde el agua pestilente emanada de industrias que valen cientos o quizás miles de millones de pesos, corrompen hasta profundidades inconcebibles con elementos cancerígenos los nichos de agua formados por miles de años gracias a  sus bellas montañas, cuando fácil  hubiese sido  incorporar  alguna planta de tratamiento de agua de esas que fabrican los genios de la Universidad Autónoma de Puebla, incorporando el gasto  como inversión en lugar de estar pagando mordidas a empleados estatales o federales.

                               2.3.- Sus lugares antaño llenos de árboles ahora dedicados supuestamente  a la agricultura, han perdido su capacidad de producir, alejando a los propietarios de sus tierras    las cuales malbaratan para que sin orden ni concierto se edifiquen fábricas o casas.  Por si fuese poco  en el mismo territorio centenas de pequeños talleres de confección contaminan con sus desechos  los centros de población; de tal forma:   que sobre un paraíso han edificado  un infierno, donde los habitantes  llevados por actitudes ecocidas, contribuyen diariamente a que los futuros tormentos  sean mayores.

                               2.4.- Agreguemos a lo anterior la existencia previa de delincuentes que antes andaban en pareja asaltando, secuestrando, lesionando o asesinando al que se oponía a sus actos delictivos, naturalmente con la complacencia  de alguna policía corrupta.   Hoy, no son duetos, ni tríos, sino grupos de 10, 15 o 20 sujetos de diversos estados de la República, que realizan los ilícitos incluso a la luz del día y ante decenas de testigos.

                               3.-  Para detener  este desastre  que involucra incluso a la seguridad nacional, se ha creado el “Movimiento por la Seguridad y Dignidad de los Texmeluquenses”; está formado por 20 cuerpos de diferentes denominaciones  y en estos días convocaron a la  primera discusión social-regional  en 4 mesas  donde se trataron los graves problemas de protección civil, seguridad pública, ecología, y concepciones estratégicas urbanas indispensables  en cualquier sociedad civilizada.

                               4.- Desafortunadamente aunque abogados, contadores, arquitectos e ingenieros así como hombres de comercio participan, están completamente ayunos del conocimiento de las obligaciones que tienen para los municipios los nuevos gobiernos locales llamados también ayuntamientos, con responsabilidades que apenas arrancan de marzo del año 2000,  pues desde 1821 no fueron más que elementos de las correas de transmisión del gobierno federal y del estatal, pero ahora poseén independencia y autonomía.

                               De tal forma que no solo en Puebla sino nacionalmente se auto catalogan como funcionarios mas que de cuadros medios de empresas de primer mundo, y se auto dotan de grandes sueldos acompañados de paquetes de gastos con prestaciones insólitas para gobiernos de un país, el nuestro, donde hay millones que no tienen ni un empleo mal remunerado para llevar el gasto a sus casas.

                               5.- El artículo 115 Constitucional Federal,  los autoriza para que ellos. Los gobiernos locales, dicten a su arbitrio diversos instrumentos que permitan la creación de centros de población debidamente organizados.

                               5.1.- Todos y cada uno de los ayuntamientos de esa área paradisíaca, autorizan o niegan  el uso de suelo, reglamentan la construcción, norman la vida en común mediante los bandos de policía, y rigen con reglamentos cualquier actividad comercial, de producción: artística, educativa, cultural o de negocios.

                               5.2.- En otras palabras, todos los municipios texmeluquenses  (que son varios) deberían actuar como pequeñas Repúblicas, pues poseén territorio, población y gobierno.   El presidente municipal sería el presidente , el cabildo el poder legislativo  y sus jueces mal denominados menores o municipales son su poder judicial.

                               5.3.- Desafortunadamente,  los vecinos están infectados de un modo de actuar, donde  la confrontación directa,  o la petición formal  no es práctica común.

                               5.4.- En este caso concreto,  la única forma que tienen los habitantes  (debidamente organizados) de todos los municipios de la región, es pactar (con sendos documentos) con la autoridad  municipal los males inmediatos, a corregirse, asumiendo los ciudadanos su participación al lado de sus gobernantes mediante el esquema que plantea la Constitución General de la República, la del estado, y la Ley Orgánica Municipal.

                               5.5.- Si los interesados desean corregir yerros de planeación urbana, de inseguridad, de atraso social, de formas gubernamentales de corrupción, tienen primero que informarse de sus derechos, obligaciones y conductas que deban seguir.   A lo contrario podrán organizar todos los foros, todos los congresos, simposios, seminarios, mítines o marchas y no resolverán nada que no sea su desahogo personal.

                               En un esquema de refuncionamiento social {Gustavo Abel Hernández Henríquez} la organización lo es todo.  Si la mayoría del vecindario se compromete solidariamente hombro con hombro  resolverán juntos con sus gobiernos, iglesias, escuelas y empresas los problemas regionales, salvo su opinión. cesarmusalem@puebla.com    
04-III-2011.

martes, 1 de marzo de 2011

LAS MUJERES DEL ALBA*.

Por: Rocío García Olmedo
En uno de los peores momentos que vivimos las mujeres mexicanas,  inicia el mes de marzo -el 8 es el día declarado “Día internacional de las mujeres”-  siendo testigos del asesinato de mujeres luchadoras sociales exigiendo justicia por los asesinatos de sus hijos.  Documentando, que día a día la lista de mujeres víctimas de las reformas constitucionales que han vulnerado los derechos adquiridos se incrementa, sumiéndolas a dobles infortunios: la pérdida espontánea de sus hijos y vivir en un régimen confesional que las sentencia a 23 años de prisión. Conociendo,  cómo el “pánico moral”  -señalado así por Gloria Careaga-  se apodera del gobierno federal panista para obstaculizar los avances  en la defensa de los derechos humanos para todas y todos.
Y ahora, por si no fuese suficiente,  se está persiguiendo y asesinando a los familiares: secuestrados, torturados, incendiadas sus propiedades.
Justamente por ello, resulta particularmente muy interesante en este momento en que la violación a los derechos humanos se está haciendo común, la lectura de la reciente publicación del libro póstumo escrito por Carlos Montemayor,  Las Mujeres del Alba.
A  un año justo de su muerte, con la publicación de Las Mujeres del Alba,  el autor cumple  la promesa que en vida hizo cuando al presentar otro de sus libros Las armas del alba,  se le cuestionaba “que en ninguna de sus partes se mirarán las mujeres” y se comprometió a escribir otro libro dedicado a las mujeres de esos guerrilleros; en toda su lectura subyace el papel de  las mujeres, cuando de defender sus causas se trata.
Por ello hoy es de obligada lectura  para todas las autoridades;  de todos los niveles pero especialmente para aquellas del gobierno federal panista, empezando por el Presidente de la República  y continuando con todos los hombres encargados de la “guerra” en contra del narcotráfico, para que se enteren acerca de las reacciones que se provoca en las mujeres cuando son perseguidas, criminalizadas y hasta asesinadas.
Las mujeres del Alba nos traslada a conocer las historias de vida de personajes femeninos que encarnan y dan voz a  Herculana,  Monserrat la madre,  Albertina, Monserrat la hija, Estela la esposa, Carmen, Lupe, Esperanza, Alma la madre, Alma la hija, Paquita, Irene, Estela la hermana, Águeda, Nohemí, Bertha;  madres, hijas, esposas, hermanas, amigas de aquellos hombres que se unieron a una lucha social  que dio origen a los movimientos armados del México contemporáneo, en la década de los setentas.
Mujeres que nos narran sus sentimientos, sus preocupaciones, sus fortalezas para enfrentar la muerte de sus familiares.  Cómo el miedo a la muerte en lugar de frenarlas les daba más furia y más orgullo;  cómo vivían su duelo, muchas veces sin verlo, porque no sabían a donde se llevaban a sus familiares, pero sabían que estaban muertos; cómo no permitían que las vieran llorar, cómo guardaban su dolor ante sus hijos y no se dejaban derrumbar;  muestran también, cómo los acompañaban en sus vidas para infundirles vigor, cómo se amaban y se demostraban amor; y cómo después enfrentaban las persecuciones en su contra.
Todas ellas mujeres con plena conciencia que desde su vínculo con los seres queridos silenciosamente, solidariamente apoyaban a quienes ofrendaban sus vidas por defender su causa.
Por ello rescato esta lectura en la que una vez más, la acción de las mujeres se hace presente, como lo fue en el movimiento de la independencia y de la revolución mexicana;  cómo lo es en estas luchas sociales narradas excepcionalmente por Carlos Montemayor; cómo sucede hoy,  con las mujeres víctimas de la guerra en contra del narcotráfico, que exigen justicia para sus muertos.
Muchas luchadoras sociales de ayer como Juana Barragán La Barragana, Juana Bautista La Gabina, Josefa Ortiz La Corregidora, Leona Vicario, en la Independencia.  Muchas Guadalupe Roldán, Rosa, María y Guadalupe Narváez Bautista, Carmen y Natalia Serdán y las Adelitas, las Coronelas en la Revolución, solo por mencionar algunas.
Y hoy muchas Marisela Escobedo  o  Josefina Reyes Salazar que no solo arriesgaron sus vidas, después de vivir la pérdida de sus hijos e hijas, no temieron a la muerte y demostraron que a veces con plena conciencia y a veces de manera espontánea e intuitiva, enfrentan. 
Y nunca más las frenan, y sí, les dan más furia y más orgullo.
¿Esa es la ruta de solución que el gobierno federal pretende recorrer?
Espero que así no sea y que el 8 de marzo del próximo año, las cosas sean diferentes.
*Titulo de la novela  Las mujeres de Alba”.- Carlos Montemayor.- Primera edición: agosto,   2010.