domingo, 18 de marzo de 2012

HOMOFOBIA = CRIMENES DE ODIO


Un llamado a Diputados/as locales.

En junio del 2011, fue reformado el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, incluso el Capítulo I, ahora se denomina “De los Derechos Humanos y sus Garantías”.

Nuevas puertas en el mundo jurídico de México sin duda se abrieron; sin embargo también, esta reforma produjo una serie de efectos jurídicos, lo que representa una gran responsabilidad y estudio para quienes procuran y administran justicia en México, ya que los derechos humanos hoy en México, fueron elevados a rango constitucional, y no solo los reconocidos en nuestra Constitución, también aquellos protegidos por los tratados internacionales.

Esto significa la obligatoriedad de todas las autoridades jurisdiccionales para resolver y velar porque los efectos de las disposiciones señaladas no se vean mermados, ya que están sometidos a ella.

Lo anterior viene a cuenta derivado del crimen cometido en contra de Agnes Torres.
Las autoridades de procuración de justicia y en su momento procesal, las de administración de justicia, deben tomar en cuenta también, en el desarrollo de sus investigaciones, las disposiciones señaladas en  los tratados internacionales, que ahora son parte integrante de nuestra Constitución en materia de derechos humanos, y, por supuesto atender lo establecido en la Ley Federal para prevenir y Eliminar la discriminación.

Porque el asesinato de Agnes Torres, se inscribe también en un crimen que debe considerar  el odio homofóbico como una agravante en el delito de homicidio.

Según los expertos  la gran mayoría de las víctimas de este tipo de ejecuciones, son motivadas por prejuicios y asesinadas con violencia extrema y saña, “lo que refleja la necesidad del victimario, no solo de infringir un daño a la víctima, sino de castigarlo hasta el exterminio”, lo que lo constituye en una verdadera ejecución a diferencia de otro tipo de homicidios.

Y esto en el caso de Agnes debe ser considerado también, ya que esta modalidad de delito deshumanizante, para quien lo comete, considera que la víctima carece de valor humano a causa de su orientación sexual, género o  identidad de género ¿Cómo dejar pues de considerar, en este caso, la probabilidad de un crimen de odio por homofobia? 
Y claro que es un paso importante el que El Congreso poblano, la semana anterior haya aprobado la inclusión en el artículo 11 de la Constitución Poblana del término “preferencias sexuales” qué lástima, que hayan sido las reacciones que provocó nacional e internacionalmente el asesinato de Agnes, lo que generó la coyuntura para lograr esta reforma, porque si no se hubiera presentado,  tengo dudas acerca de que si el tema lo hubiesen abordado los diputados y diputadas de esta LVIII Legislatura.

Y lo sostengo porque muchos medios han documentado, las distintas declaraciones acerca de que “temas polémicos” no estaban en su agenda legislativa.

Tal vez esto los motive también a trabajar en la armonización total, del artículo 1 de la Constitución General de la República a nuestra Constitución local.

Y qué tal, si con esa voluntad mostrada por los diputado/as de la actual Legislatura, rescatan la Iniciativa de Ley para Prevenir y Eliminar  las Formas de Discriminación del Estado de Puebla, presentada el 27 de julio del año 2006, -que está en la llamada “congeladora”-  y que fue resultado de una serie de foros,  donde intervinieron diversas organizaciones civiles y el Consejo Nacional para Prevenir y eliminar la Discriminación (CONAPRED), la cual fue debidamente consensuada y debe ser base para el análisis y debate, incluso de la que acaba de presentar también, con todo respeto, aprovechando la misma coyuntura, el Dip. Guillermo Aréchiga en la última sesión del período ordinario que acaba de concluir y la aprueben, por cierto, les comento que en estos foros participó Agnes Torres.

De manera que hasta entonces, se tengan las bases jurídicas, para iniciar los estudios que permitan incorporar al Código Penal y al de Procedimientos en la misma materia de Puebla, el concepto de delitos contra la dignidad de las personas. Discriminación.

Sin duda Agnes después de su muerte, seguirá siendo activista por los derechos de su comunidad.

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domingo, 11 de marzo de 2012

PASO A PASO


102 años han pasado desde que se instaura la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, en Copenhague, Dinamarca, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, donde tres aspectos fundamentales se enlistaron: el sufragio femenino, los derechos laborales y la paz.

La reflexión colectiva, pero también individual, que con motivo de esta fecha es objetivo; nos lleva a preguntarnos si se ¿han podido solucionar estas demandas originales de las mujeres?  Leyendo a Margarita Dalton nos va demostrando que ni siquiera llegamos a la mitad del camino. (Las Caracolas 455, EL IMPARCIAL edición 4/marzo/2012).

Sin embargo en ese mismo análisis, ella demuestra a través de su propio proceso personal, que el proceso de conciencia que adquiramos hombres y mujeres respecto a las causas que han originado y originan los movimientos de mujeres, es fundamental,  ya que una vez adquirido, es irreversible. Este proceso de construir conciencia, me parece, debería ser parte de todos/as.

1975 fue un año que permitió, con la celebración de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer en México, que el Estado mexicano reformara el artículo 4º Constitucional para establecer la igualdad ante  la ley, de varones y mujeres, incluso, se realizó, el que podría ser el primer estudio acerca de la situación de las mujeres mexicanas que dio pauta al primer informe de México sobre la condición de las mujeres, por ello considero, que la inclusión de las mujeres en la agenda política pública en México se inicia en la década de los setenta del siglo XX, y con ello, el diseño de políticas dirigidas de manera específica hacia las mujeres.
Sin embargo, también es importante reiterar esa falsa creencia de que por el solo hecho de estar establecido en la ley, haya una igualdad, Amelia Valcárcel la llama “espejismos de la igualdad”

Ya que si bien ha habido un sustancial avance en materia legislativa, todavía no se acaban de crear los mecanismos que difundan a lo largo y ancho del país, el conocimiento de  los derechos protegidos en las leyes mexicanas para las mujeres,  incluso, se hace urgente ahora, trabajar en la armonización sistemática de nuestras leyes,  para hacerlas compatibles, no solo con los compromisos internacionales que se han signado;  sino también, entre entidades de la República,  de manera que pronto podamos hablar de esa igualdad sustantiva, entendida como idéntica titularidad y garantía de los derechos humanos, sin importar nuestras diferencias biológicas.

Gracias a las investigaciones que hoy, por fortuna ya se elaboran, conocemos el estado que prevalece respecto de la condición  de las mujeres; la mayor parte sobrevive con un dólar o menos cada día, no están satisfechas sus necesidades mínimas de educación, salud y trabajo; ni siquiera las que corresponden a su participación equitativa en la toma de decisiones, lo que las hace víctimas fáciles de violencia y  la criminalidad. 
El Director Ejecutivo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos Roberto Cuéllar  -con motivo de esta fecha-  se hacía la pregunta: ¿Cómo lograremos erradicar la violencia de género, terminar con estereotipos sexistas y actitudes machistas e integrar con plenos derechos humanos a todas las niñas y niños, a todas las mujeres, sea cual sea su tendencia sexual, su color de piel, su condición económica en la vida familiar, económica, social y cultural?

 “En las respuestas que esbocemos es fundamental tener muy claro que una de las claves es la educación, que debe estar dirigida no solamente a conseguir indicadores académicos y escolares, sino al desarrollo pleno e integral de la persona humana, en su proyección personal y social. La promoción de la justicia y la educación en derechos humanos, son clave del futuro para la igualdad, la libertad y la prosperidad de nuestra América”. 

Si esto se toma en cuenta podríamos revertir algunos de los índices muy dispares entre sí, reflejados por  entidades federativas y enfrentarlos a través de mecanismos impulsados desde este nivel de gobierno, apoyados por instrumentos presupuestales que desde la federación y los propios estados se impulsen.

De manera que si la fecha fue instaurada para la recordación de las muchas luchas emprendidas por mujeres;  a 102 años, todavía falta mucho por avanzar.

Tenemos que seguir haciendo esfuerzos por construir una sociedad menos desigual; pero también, tenemos que solidarizarnos con las mujeres que continúan luchando.

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domingo, 4 de marzo de 2012

83 AÑOS.


Quienes iniciamos carrera partidista en el Partido Revolucionario Institucional desde muy jóvenes, hemos sido testigos, desde entonces, de  las diversas etapas que ha tenido este partido político, avances, pero también retrocesos;  errores, pero muchos aciertos; éxitos, y fracasos; es decir todos y cada uno de los componentes que construyen la historia de un partido que el 4 de marzo cumplió 83 años de fundado.

A la luz de los estudios que se han realizado en la academia, nadie puede negar las contribuciones a la historia de un país cambiante, heterogéneo y diverso como es el nuestro, con el nacimiento del Partido Nacional Revolucionario (PNR) el 4 de marzo de 1929 por Plutarco Elías Callespara encarar el problema de la fragmentación política en múltiples cacicazgos políticos del país e imponer normas para transmitir el poder y la circulación de las elites”; convertido a partir de 1938 como Partido de la Revolución Mexicana (PRM) por Lázaro Cárdenas del Río, “para canalizar una dispersa movilización popular, que frecuentemente se enfrentaba entre sí, y que al ser organizada y controlada contribuyó a apuntalar la fuerza del poder ejecutivo, enfrentado al poder tras las instituciones, al poder del jefe máximo de la revolución” y transformándose a Partido Revolucionario Institucional (PRI) un 18 de enero de 1946 durante el gobierno de Manuel Avila Camacho,a través de la creación del sector popular y la supresión del sector militar, instaurando una política de unidad nacional, que consolida el mecanismo por medio del cual, el aparato del estado tendió a profesionalizarse, a liberarse de tensiones sociales y administrar la circulación de la élite política”.

La historiadora Alicia Tecuanhuey, invitada por la Fundación Colosio filial Puebla en mi época de Presidenta de esa fundación, sostuvo “No hay duda de que la mayoría de los analistas políticos europeos y norteamericanos en el pasado reciente y lejano han sentido un gran respeto por el sistema político pos revolucionario que el PRI contribuyó a sostener y reproducir durante 70 años hasta que perdió la hegemonía en el año 2000”.

Este sistema  -señaló- había “logrado impulsar el crecimiento económico, la estabilidad política y también había dado cuenta de tener capacidad para dosificar el cambio y absorber el conflicto social y político en México” en contraste con lo que sucedía con el resto de regímenes políticos de los países latinoamericanos -salvo Costa Rica- era notable.

Las aspiraciones de justicia social, el programa nacionalista y la democracia, fueron base y fundamento y las políticas de los gobiernos pos revolucionarios, fueron diseñando el programa, por la fuerza de las circunstancias que entonces prevalecían.

Los estudiosos reconocen también, que la recuperación del crecimiento económico, entre los años cuarentas y principios de los setentas, tuvo que ver justamente con la conquista de la estabilidad política lograda por el PRI.
El año 2000, significó para muchos, el “derrumbe del viejo sistema” como fue llamado; sin embargo, a doce años tenemos la evidencia de que “los gobiernos del cambio” no pasaron la prueba.
A partir de entonces, los niveles de pobreza han ido a la alza, el campo está en el peor de sus momentos, la violación a los derechos humanos es cotidiana, crisis alimentaria, falta de empleos,  inseguridad, son solo algunos de los muchos etcétera que pueden hoy enumerarse y constatarse.

Por ello, escuchar en la sede nacional del PRI un mensaje con un gran contenido, por parte del Presidente Nacional del PRI en la ceremonia conmemorativa al 83 aniversario de la fundación del PRI, es sin duda esperanzador.

Esperanzador, porque a partir de la pérdida del año 2000, el PRI ha logrado enfrentar el reto de adecuarse como un partido eficaz, gobierna en 20 estados de la República, cuenta con 30 Senadores y 239 diputados en el Congreso de la Unión, con 496 diputados a los Congresos de los estados, con 1510 presidencias municipales, lo que lo hace un partido competitivo.

Esperanzador, porque al reconocer en voz de su dirigente nacional la “ausencia de política social” la “ausencia de avances” que “el poder ejecutivo federal reduce su óptica a la represión armada” que “la agenda del país se ha postergado” pero también,  la “obligatoriedad de un cambio generacional” el “empobrecimiento de la política”  las “obsesiones electorales” está sentando las bases para la construcción de una nueva etapa que lo convierta,  en  un partido moderno, con metas de desarrollo y justicia social y una bandera progresista;  un partido, con una nueva agenda nacional para superar problemas en condiciones de equidad; un partido, preparado para “cambiar todo lo que no funciona pero con contenido social y económico” ya que como bien se sostuvo en el mensaje “Nadie alcanza buen puerto, si no sabe a dónde dirigirse” (Séneca)

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