Las
grandes pérdidas recientes ocurridas en este mes como la de Gabriel García Márquez, Emmanuel Carballo, me llevaron a
recordar una pérdida más ocurrida en el mes de abril, la de Simone de Beauvoir, que se suma sin
duda a ese antes y después en la vida y la obra de cada uno de ellos y en la de
ella.
El
pasado 14 de este mes, se cumplió un aniversario más de su fallecimiento
(1908-1986), ella fue una mujer considerada como una de las figuras más
emblemáticas del feminismo contemporáneo.
“La
mujer no nace, se hace. Ningún destino biológico, físico o económico define la
figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización
es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se
le califica como femenino…”
Así Simone de Beauvoir poco a poco, fue
develando el concepto social del ser mujer, proporcionando las herramientas
para descubrir el camino hacia la libertad en la elección de “ser y de escoger la mujer que deseamos
ser”.
Escritora,
filósofa y feminista, a los 21 años se convierte en la alumna más joven que
obtuvo en La Sorbona, su título de filosofía; ahí también conoce a su compañero
Jean Paul Sartre, quien se convirtió en su referente sentimental hasta su
muerte.
Comprometida
con la causa de las mujeres, era conocida con el nombre de “Castor” sobrenombre
que le puso un amigo de Sartre porque era -decía- como los castores “...van en
grupo y tienen espíritu constructivo”, el propio Sartre con ese sobrenombre la
inmortalizó.
Fue
Sartre quien le sugirió -cuando ella le da a conocer su deseo de escribir sobre
ella misma- que se respondiera a la pregunta ¿qué significa ser mujer?
Ella
entonces le comentó que nunca se había sentido inferior por el hecho de ser
mujer y que llevaba una vida igual a la de cualquier varón. Sartre le replicó:
“Y sin embargo no la educaron como lo hubieran hecho con un chico, debería
profundizar sobre ello”
Y
efectivamente como ella misma escribió: “Fue una revelación. Este es un mundo
masculino, mi infancia estuvo alimentada de mitos forjados por los hombres y no
reaccioné frente a ellos como lo habría hecho de haber sido un chico”
Así
nace “El
segundo sexo” causando un gran revuelo, ya que describe una sociedad
que mantiene a las mujeres en una situación de inferioridad a través de los
mitos, las civilizaciones, las religiones, la biología y las tradiciones.
Escandaliza cuando habla sobre el derecho a la “no maternidad”, al aborto y
cuando define al matrimonio como una institución burguesa tan repugnante como la
prostitución, ya que la mujer está en una situación de subordinación de la que no puede escapar.
“No
es la inferioridad de las mujeres lo que ha determinado su insignificancia
histórica; sino que ha sido su
insignificancia histórica lo que las ha destinado a la inferioridad”
Muchas
fueron sus publicaciones: “La Invitada”,
“La sangre de los otros” “Todos los hombres son mortales” “Los mandarines” “La
mujer rota” “Una muerte muy dulce” donde aborda el tema de la eutanasia, “La fuerza de las cosas” “La vejez” “Final
de cuentas” entre otras.
Se
pronuncia en defensa de las mujeres torturadas durante la guerra de Argelia y a
favor del aborto en el Manifiesto de las 343. Funda el movimiento Choisir
determinante para lograr la legalización de la interrupción voluntaria del
embarazo.
A la
muerte de Sartre en 1980 escribe “La
ceremonia de adiós”. Muere en 1986
Ella
escribía en alguno de sus artículos “El
feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”
Y en
su libro de memorias “La Vejez” escribía: “La solución es fijarnos metas que
den significado a nuestra existencia, esto es, dedicarnos desinteresadamente a
personas grupos o causas. Sumergirnos en el trabajo social, político,
intelectual o artístico, y desear pasiones que nos impidan cerrarnos en
nosotros mismos. Apreciar a los demás a través del amor, de la amistad, de la
compasión. Y vivir una vida de entrega y de proyectos, de forma que podamos
mantenernos activos en un camino con significado, incluso cuando las ilusiones
hayan desaparecido”
Por
ello importante recordar a Simone de
Beauvoir en el aniversario de su fallecimiento, ya que como Gabriel García
Márquez y Emmanuel Carballo seguirán sacudiendo nuestras emociones y nuestras
conciencias.
Fuente: Maria José Moreno
López y María José Sánchez Hernández.- Ciudad de las Mujeres.- Especial
Centenario de su nacimiento.- 2008
Correo electrónico: rociog@prodigy.net.mx
Facebook: Palabra de Mujer
Atlixco
Twitter: @rgolmedo
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